
P.S: LA MUTACIÓN DEL RUIDO
Del punk de barrio a las máquinas, entre trucos, cables y una ciudad que nunca deja de hacer ruido.
Por Wuantan Frito | Revista 7SB — Quito, Ecuador
Hay gente que llega al skate por la música y otros que descubren la música gracias al skate. En el caso de P.S, las dos cosas crecieron juntas, entre panas del barrio, tardes interminables sobre la tabla, conciertos y el ruido de los primeros ensayos.
Todo empezó de la manera más casera posible: una guitarra eléctrica recién comprada, unos tarros plásticos y piezas de hierro sacadas del taller mecánico de un vecino. No había estudio, instrumentos profesionales ni demasiadas reglas. Solo las ganas de tocar y hacer algo propio.
«Mi primer contacto con las bandas ocurrió en aquellos veranos mágicos donde descubrí el skate», recuerda.
Conozco a P.S desde hace unos diez años. Lo que siempre me ha llamado la atención es cómo su música ha ido mutando. De tocar en bandas como Destruye y Destruye y Disbrigade pasó a construir un proyecto donde las máquinas, la experimentación y el ruido electrónico tomaron el protagonismo.
Pero la historia no es tan simple como cambiar una guitarra por un sintetizador. Detrás de P.S hay años de aprendizaje, amistades, exploración sonora y una relación con el skateboarding que sigue tan presente como al principio.


DE LAS BANDAS A LAS MÁQUINAS
Durante su paso por Destruye y Destruye, sus amigos Andrés Utreras y Nicolás Jiménez le abrieron las puertas a proyectos de exploración sonora que terminarían cambiando su manera de entender la música.
Ya no se trataba únicamente de tocar canciones. Había otras formas de componer, de presentarse en vivo y de construir sonidos fuera de los formatos tradicionales.
7SB: Después de pasar por distintas bandas, ¿cómo nace P.S? ¿Qué te llevó a empezar a hacer música por tu cuenta?
P.S: «P.S es producto de un camino largo de aprendizaje».
Cuenta que aquella etapa fue fundamental para comenzar a buscar un sonido propio desde cero. También recuerda el apoyo de Pluteras Records, que colaboró en la construcción de la llamada «cabina del terror» para su primera canción, Sangre, y de los amigos que lo impulsaron cuando más lo necesitaba.
Aunque hoy P.S funciona como su proyecto personal, no se considera un músico completamente solitario. Para él, detrás de lo que hace existe una especie de banda formada por todas las personas que lo han inspirado y acompañado, incluido su amigo Santiago Jiménez en el saxo.
7SB: ¿P.S es una evolución natural de tus proyectos anteriores o una ruptura con todo lo que venías haciendo?
P.S: «Definitivamente P.S es evolución natural».
Y esa respuesta explica bastante. No hubo necesariamente un corte con el pasado, sino una acumulación de experiencias, sonidos, emociones y nuevas formas de hacer música.
MÁQUINAS CON ALMA
Para alguien acostumbrado a ver bandas de punk tocando a todo volumen, encontrarse con un músico rodeado de máquinas puede parecer un cambio radical. Pero P.S encontró en esos aparatos otra forma de canalizar la misma energía.
7SB: ¿Por qué las máquinas? ¿Qué encontraste en ellas que no habías encontrado antes?
P.S: «Las máquinas cambiaron por completo mi relación con la música».
Habla de ellas como auténticas obras de ingeniería, instrumentos con carácter, color, calidez e historia. Le apasiona explorar las posibilidades de los circuitos y el voltaje, descubrir sonidos y dejar que la experimentación lo lleve a lugares inesperados.
Su manera de componer tampoco sigue una fórmula rígida.
«Me siento a experimentar, exploro, me gusta mucho hacer loops y dejarlos sonar por un largo rato», cuenta.
Deja que las secuencias respiren, las escucha, las siente y, poco a poco, aparecen las letras.
En sus influencias conviven mundos aparentemente distantes: DEVO, bandas latinoamericanas como BSN, Notoken, Desobediencia Civil y La Pestilencia, junto al rap de Public Enemy y Mobb Deep.
Actualmente también escucha proyectos como Boards of Canada, Autechre, Brian Eno y Tangerine Dream.
Punk, rap, electrónica experimental y música ambiental. Distintas formas de hacer ruido que han terminado alimentando el universo de P.S.


TERRORISMO ELECTRÓNICO
Octubre de 2019. P.S regresaba de Colombia mientras Ecuador estaba a punto de entrar en uno de los episodios de protesta social más intensos de los últimos años.
Ese ambiente de tensión y descontento fue la chispa que empezó a dar forma a Terrorismo Electrónico, su última producción.
El título no busca pasar desapercibido.
7SB: ¿Qué representa este trabajo dentro de tu evolución musical?
P.S: «Esto es Terrorismo electrónico, no es una fiesta como el Electropunk o el postpunk, es una amenaza a la comodidad posmodernista».
Para él, el término tiene que ver con aquello que no encaja, que incomoda a las mayorías o que escapa de lo establecido.
Su música no pretende ser solamente una invitación a bailar. También es una manera de expresar inconformidad y poner sobre la mesa lo que sucede afuera.
En ese sentido, el espíritu punk nunca desapareció. Simplemente encontró otras herramientas.
EL SKATE ESTUVO AHÍ DESDE EL PRINCIPIO
Mucho antes de construir loops, P.S ya estaba obsesionado con aprender trucos.
Su historia con el skate comenzó en sexto de básica, después de ver un videoclip de The Offspring en el que alguien saltaba un basurero haciendo ollie.
La imagen se le quedó grabada. Tanto que terminó probando una patineta prestada y enganchándose para siempre.
Eso sí, conseguir su primera tabla no fue tan fácil. Tuvo que insistir durante tres años hasta convencer a sus padres de comprar una para compartir con su hermano.
Los dos patinaron juntos durante mucho tiempo, hasta que una lesión en la pierna alejó a su hermano del skate.
P.S, en cambio, nunca pudo dejarlo.
7SB: Vamos con las clásicas. ¿Truco favorito, el que más te costó aprender y el que todavía tienes pendiente?
P.S: Backside lipslide, nollie flip y backside smithgrind flip out, respectivamente.
Confiesa que con el nollie flip llegó a pensar que era imposible aprender trucos usando el otro pie.
Entre sus referentes destaca a Mark Gonzales, por su aporte a distintas generaciones del skateboarding. En la escena local elige a Raúl Sandoval, a quien reconoce como un guerrero que ha superado obstáculos para seguir adelante.
Y cuando hablamos de videos, aparece un clásico de la escena ecuatoriana: 593 Vol. 3.
No era solamente un video más. Eran skaters locales patinando spots que él conocía, acompañados por música que también terminó marcándolo, como Ariana Puello y Live Wire de Mötley Crüe.


LOS FILOS DEL PARQUE
Cuando le preguntamos por su spot favorito de Quito, P.S no menciona una plaza famosa ni una baranda gigante.
Se queda con los filos del parque de su casa.
Ahí pasó algunas de las mejores tardes de su vida sobre la tabla. También filmó una pequeña videoparte junto a su amigo Andrés Toscano, quien ya falleció.
Son esos lugares que para cualquier persona pueden parecer un pedazo de cemento más, pero que para quienes crecimos patinando guardan historias imposibles de reemplazar.
P.S extraña ese Quito donde había que salir a buscar spots, construir obstáculos con los panas y discutir con los vecinos que no entendían por qué un grupo de guambras pasaba horas intentando el mismo truco.
Una época donde el skate tenía que inventarse sus propios espacios.
Y lo dice también con humor: extraña cuando no sonaba reguetón en los spots, o por lo menos se escuchaba en audífonos.
CAERSE, OPERARSE Y VOLVER
En diciembre de 2024, poco antes de las fiestas de Quito, P.S sufrió una de esas lesiones que ningún skater quiere experimentar.
Mientras hacía un crooked en la baranda de una pista, se rompió el ligamento cruzado de la rodilla.
Fue su primera experiencia en un quirófano y el comienzo de una rehabilitación intensa.
Volver a patinar después de una lesión así no consiste solamente en recuperar fuerza. También hay que recuperar la confianza, volver a pararse sobre la tabla y enfrentarse al miedo de repetir aquella caída.
P.S está atravesando ese proceso.
Y lejos de quitarle las ganas de seguir patinando, la experiencia ha reafirmado lo importante que es el skateboarding en su vida.
Porque hay cosas que no se abandonan tan fácilmente.


PUNK, SKATE Y UNA CIUDAD QUE NO SE CALLA
Para P.S, el punk y el skateboarding tienen algo fundamental en común: ambos funcionan como válvulas de escape.
Son espacios donde la gente se encuentra sin importar de dónde viene, cuánto dinero tiene o cómo se viste.
Esa mezcla de libertad, inconformidad y comunidad también está presente en su música.
7SB: ¿Qué representa hoy el skateboarding en tu vida y qué te motiva a seguir haciendo música?
P.S: «El skateboarding es esa ventana que me permite ver lo que está pasando allá afuera».
Para él, salir a patinar significa mantenerse conectado con la realidad. Con la calle, la gente, los conflictos y las contradicciones de la ciudad.
Los policías con los que discutes, los políticos que te roban, los medios que te mienten. Todo puede convertirse en una canción.
Y en medio de esa búsqueda también reconoce el trabajo de proyectos independientes como HHC, El Junta, La Rapbia, Errantes, Bombshell, Daga, Mad Instruments, N.Ch, Vastata Corpora, Mafia Andina, Nighprowler y Último Intento.
Una escena que sigue produciendo sonidos propios, lejos de las fórmulas comerciales.
LO QUE VIENE
P.S tiene nuevos proyectos en camino: videoclips, colaboraciones con amigos y un viaje para conectarse con músicos y proyectos de otras latitudes.
No parece tener demasiada intención de quedarse quieto.
Y quizá ahí está lo más interesante de su historia. Después de tantos años, su música ha cambiado de forma, de instrumentos y de lenguaje, pero sigue alimentándose de las mismas cosas: la calle, los amigos, la inconformidad y las ganas de experimentar.
Las máquinas llegaron, las bandas dejaron su huella y los sonidos continúan mutando.
La patineta sigue ahí.
Como él mismo dice:
«Como el mismísimo skate, en la calle todo se hace real».
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7SB QUICK FIRE ⚡
- Terreno ideal: Street
- Kickflip o heelflip: Kickflip
- Stance: Regular
- Sesión de skate o máquinas: «Sesión de skate en el sol, máquinas en la lluvia»
- Analógico o digital: Analógico
- Disco favorito: World Downfall — Terrorizer
- Canción para un video de skate: 54/40 Fight — Dead Moon
- Máquina que jamás vendería: MPC 1000
- Truco soñado: Flip BS noseblunt






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